GRÁVALOSDIMONTE, Arquitectura Zaragoza

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clase 05_arquitectura social_”Transposiciones urbanas”

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Existen múltiples procesos transitorios y efímeros que cuestionan las funciones asignadas al espacio público. Se tratan de procesos superpuestos a la ciudad planificada, más o menos espontáneos,  que permiten realizar una lectura alternativa del espacio urbano. Forman, a su modo, una segunda ciudad, provocadora, flexible a veces irreverente, inconsistente y con fecha de caducidad. Espacios urbanos  atemporales que van introduciendo reajustes en la realidad oficial y que tienen la capacidad de mutar, de variar y de readaptarse a las diferentes contingencias cotidianas. Son procesos que escapan al control oficial, imprevistos, perseguidos la mayoría de las veces e ilegales pero que conforman de igual modo la ciudad contemporánea.

Giovanni La Varra introdujo el concepto de “Post-it city”  para referirse a ellos, calificándolos como un “dispositivo que concierne a las dinámicas de la vida colectiva, al comportamiento de los individuos, a sus formas de reunirse, estar juntos, agregarse, reconocerse y distinguirse fuera de los canales convencionales”.[1]

Estos dispositivos introducen un comportamiento indisciplinado y caótico frente a las pretensiones reguladas, ordenadas y esperadas de la ciudad planificada, y con ello emerge la posibilidad del “conflicto” en un escenario público pensado para el control de acontecimientos regulados.

Martín Perán[2] distingue en estas acciones “prácticas de disentimiento” o bien “prácticas de supervivencia”, y en ambos casos encuentran su sintonía en espacios residuales que ellos mismos son capaces de reactivar.

Todas estas acciones consisten en procesos de reapropiación del espacio público, a diferentes escalas y con diversos niveles de connivencia con la administración. Desde los grandes mercados transitorios y temporales formados por microdispositivos móviles que tienen la posibilidad de adaptarse y conectarse a diferentes infraestructuras, hasta aquellos que se sitúan de modo individual en diferentes puntos de la ciudad. Los primeros van modificando la naturaleza del espacio público de manera conjunta, estableciéndose en un espacio residual fijo mientras que los segundos van variando su emplazamiento en función de su visibilidad y su persecución, apareciendo y desapareciendo con gran rapidez. Sin embargo, muchas de estas actividades han sido ya asumidas por los mecanismos de la ciudad y tratándose de una actividad al margen, tienen cierto estatus de perpetuidad.

En otras ocasiones, se trata de grandes ferias ilegales, como “Tu parte salada” en  Buenos Aires, que se han autoorganizado disponiendo de sus propias reglas y asambleas, o como en “Jamark”, el mercado más grande de Europa, con 4.500 puestos situados alrededor de un Estadio abandonado de Varsovia. Estas “apariciones” inesperadas en el espacio público conllevan del mismo modo la configuración de una potente economía sumergida a través del comercio no regulado. Y estos mecanismo, paradójicamente, han tenido la capacidad en alguna ocasión de dotar a la población de productos básicos no disponibles en los canales oficiales (crisis de Méjico, años 80).

Ocupaciones de espacios residuales (franjas policiales del antiguo muro de Berlín, espacios bajo viaductos,..) con carácter activista y reivindicativo, asentamientos temporales que han constituido auténticas ciudades autoorganizadas, festivales de “huella cero” que ocupan grandes superficies territoriales y que desaparecen sin dejar rastro, congregaciones multitudinarias (Allahabad, setenta millones de personas en tres semanas), movimientos transfronterizos, apropiación de solares, etc.

Son acciones que van situando a los hombres en multitud de escenarios que no estaban pensados para su presencia y en los que se tiene la oportunidad de retomar ese sueño situacionista de una ciudad sorpresiva y heterogénea.

Y todos ellos acaban configurando una ciudad intermitente, evanescente, “y en esta nebulosa de espacios, en continuo encenderse y apagarse, la vida colectiva de la ciudad europea parece encontrar la fuerza para regenerarse”.[3]


[1] LA VARRA, GIOVANNI. “Post-it city. Los otros espacios públicos en la ciudad europea”, en AAVV Mutaciones, Barcelona, ACTAR, 2000.

[2] AAVV. “Ciudades post-it. Ciudades ocasionales”. Barcelona, CCCB, 2008

[3] LA VARRA, G. op.cit.

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