REVITALIZACIÓN DE RIBERAS
Continuando con el re-descubrimiento que se realizó del paisaje fluvial a partir de la Expo
2008, se explora el puente cómo un espacio que permite fortalecer los vínculos de los
ciudadanos con el río Ebro y de elementos de unión de las dos márgenes. Es un hecho
demostrado que las riberas del río son elementos capaces de catalizar grandes flujos
que activan la vida cotidiana de la ciudad a través de numerosas actividades (deportivas,
ocio, culturales, comerciales, etc.). Se pretende reforzar la conexión ciudadano-río a
través de la renaturalización de este espacio que ofrezcan la posibilidad de realizar
nuevos usos (sentarse, encontrarse, etc.) inspirados en iniciativas europeas que
proponen la reutilización de infraestructuras cómo espacios públicos que potencian.
El proyecto propone una estrategia de renaturalización integrada, basada en conceptos
bioclimáticos y ecológicos, capaz de transformar el puente de hierro de Zaragoza en un nuevo
prototipo de espacio urbano. Es una intervención estratégica, replicable también a otros
puentes, que combina renaturalización, vegetación y materiales permeables para conformar un
paisaje híbrido, resiliente y sensible a las nuevas condiciones ambientales.
La propuesta de renaturalización no busca soluciones universales, sino respuestas específicas
al territorio, aprovechando los recursos locales y el potencial del corredor del Ebro para
construir una ciudad más saludable y biodiversa.