GRÁVALOSDIMONTE, Arquitectura Zaragoza

gravalosdimonte 

arquitectos

Parque embajada española Lisboa GRAVALOSDIMONTQ ARQUITECTOS PANEL
Parque embajada española Lisboa GRAVALOSDIMONTQ ARQUITECTOS PANEL
Lugar
Lisboa
Clientes
Ministerio de Asuntos Exteriores – Gobierno de España
Premios
Concurso restringido por invitación
Fecha
2020

El Palacio de Palhavá relata el tránsito que abarca desde su disposición original, como un edificio con jardines en las afueras de Lisboa hasta su situación actual, englobado por extensiones urbanas de la ciudad. Esto ha provocado un giro en su posición respecto a las direcciones principales de la nueva trama, haciendo de rótula o espacio de transición entre el edificio y la Avda. A. Augusto de Aguiar y el nuevo parque. La plaza se enfrenta a dos realidades muy diversas. Por una parte, una arteria muy traficada y, por otra, la majestuosidad del Palacio de Palhavá.

Originalmente, el Palacio presentaba un colchón ajardinado que le permitía tomar cierta distancia frente a las nuevas vías rodadas. El acceso al palacio se hacía a través de una secuencia de transiciones en torno al eje espacio público-jardín-patio-edificio. Posteriormente, la plaza creció para ajustarse a las nuevas trazas del viario, suponiendo un segundo colchón superpuesto. La estrategia del proyecto incide en la idea de entender el espacio urbano como un espacio intermedio, una posibilidad de exteriorizar en el ámbito público todo aquello que pueda suceder en el interior, trasladando la franja verde inicial al borde del área, procurando así un nuevo colchón de protección frente al tráfico rodado. Este espacio podrá estar alimentado de los usos que albergue el Palacio en el futuro. Pero no solo se trata de un espacio al servicio del Palacio sino que tiene una vocación urbana en el tránsito de la Avda. Antonio Augusto de Aguiar hacia el nuevo parque urbano. El proyecto, por tanto, reacciona frente a la singularidad del ensanchamiento de la plaza estableciendo una banda verde de protección, una banda peatonal dura y una banda intermedia, a veces verde, a veces semipavimentada, que hilvana estos dos espacios.

La organización por franjas permite establecer un orden, representado por grandes líneas de piedra que organizan todo lo que allí sucede, a través de una serie de líneas que establecen los límites de las zonas ajardinadas y las pavimentadas, y albergando los elementos de iluminación y la evacuación de aguas. Estas bandas, en la zona intermedia, adquieren un carácter topográfico, elevándose para formar parterres y pequeñas colinas que escenifican la condición de banda protectora sin quitar en ningún caso protagonismo al edificio. Todas las bandas, que adquieren las direccionalidades de conexión avenida-parque, contienen un orden secundario a través de unas juntas metálicas ordenadas, esta vez según la direccionalidad del Palacio. La propuesta pretende ser sensible con la historia del lugar y con el contexto. Se ha mantenido el pavimento formado por adoquín, de modo que la plaza no suponga una interrupción del espacio urbano sino, más bien, una continuidad que permitirá establecer relaciones con su contexto inmediato. En un ámbito perceptivo, los adoquines permitirán afianzar la propuesta en el imaginario colectivo ya que constituyen un elemento indisociable del lugar. Del mismo modo, se ha mantenido el cerramiento de la valla actual, si bien se propone eliminar el zócalo y que se inserte directamente en la banda de piedra que señala su límite. En un futuro, si se considerara oportuno, podría eliminarse, manteniéndose los límites de la propiedad a través de las líneas de suelo.